Es increíble! en una semana vuelvo a España como el turrón. En tres meses todo ha cambiado mucho:
-Pensaba viajar cual Willy Fogg y me he limitado a ir a Heidelberg, Monschau y Lemgo.
-Las clases son difíciles y mi alemán es un poco mierdoso.
-Pensaba haber sido peor que Barney Stinson y decidí enamorarme.
Pero no todo es malo a ver, que me lo he pasado mejor que nadie, he echado aquí unas raíces que son de alucine y sé que cuando vaya a España desearé volver pronto aquí, que ya es mi casa la verdad.